La destrucción de la capa de ozono es considerado como uno de los principales problemas ambientales más graves que debemos enfrentar hoy en día, ya que podría ser la causa de millones de casos de cáncer de la piel a nivel mundial y de igual forma perjudicar la flora y fauna de nuestro ecosistema.
Este no es un tema de actualidad; sin embargo la problemática se ha venido agraviando en los últimos años ya que se han presentado nuevas pruebas científicas respecto a la destrucción de la capa de ozono, la cual está ocurriendo más rápidamente de lo previsto.
Según las estadísticas la lluvia ácida ya ha aniquilado el 25% de los árboles de extensas regiones de Chiapas, el smog y otros contaminantes asesinan la eutrofización en la diversidad biológica de ríos, lagos y mares interiores: completan así la perspectiva que quiero evidenciar, ya que no es posible tomar este tema a la ligera.
Tal es el problema que cada año que pasa, el agujero de la capa de ozono sobre la Antártida se vuelve mayor; además tan grande es el problema que de acuerdo con un vocero de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en estos últimos tres meses también se han reportado los primeros agujeros en el Ártico.
Por lo anterior, es importante esta problemática. Los daños a nivel salud y a nivel ambiental son muy graves y acciones como dejar de utilizar productos como los refrigerantes, aire acondicionado, disolventes de limpieza, materiales de empaquetado, aerosoles, etc., pueden ser la diferencia para erradicar este problema o al menos disminuirlo, estas son acciones que están en tus manos.
Hay que tomar cartas en el asunto y empezar a tomar acciones, ya que este es el único planeta que tenemos y las medidas que tomemos hoy definirán el mañana que dejemos a nuestra familia, niños y demás gente joven que merece un mundo mejor, un México mejor.
Por Luis Miguel Rosas Sánchez